Concepto Centro de Bienestar de la Farmacia

El inicio de año siempre es un buen motivo para plantearse nuevos retos en favor de la salud: bajar de peso, hacer más deporte, alimentarse más sanamente, dejar vicios… y aunque pareciera algo de todos los “eneros”, con los años se va haciendo más clara la necesidad por encontrar un modo de vida más saludable y el compromiso de bienestar no solo en la gente joven sino también en los niños y las personas mayores.

La dinámica de vida actual nos ha llevado a tomar conciencia de lo mucho que se ha ido afectando la salud a causa del sedentarismo y la obesidad en edades cada vez más tempranas, lo que evidentemente ha perjudicado la salud notablemente, volviéndose cada vez más comunes las enfermedades cardiovasculares.

Es entonces cuando podemos hablar de un cambio en el concepto salud, que hoy en día ha evolucionado a bienestar, dejando de concebir el cuerpo y su salud como algo aislado o a tratar independientemente para entender que el cuerpo requiere de salud integralmente y que el buen funcionamiento de cada una de las partes conformará un todo.

Las Farmacias, en su estrecha relación con la salud, forman parte de ésta evolución, dejando de ser un dispensario de medicamentos para convertirse en un referente sanitario para los clientes. Pero, ¿Cómo ha conseguido cambiar el concepto? Las Farmacias más evolucionadas y preocupadas por adaptarse al entorno han encontrado en el consejo farmacéutico, el camino para adoptar una imagen sanitaria mucho más elevada y efectiva.

A día de hoy, el farmacéutico capacitado, debe cumplir el rol de informador, consejero y experto, consiguiendo estas tres virtudes con la formación constante y el conocimiento del producto y a los pacientes que se dirige. Si el paciente asiste a la Farmacia y encuentra la solución a sus necesidades, y esta solución está acompañada del consejo de un experto, se marchará de la botica, con la tranquilidad de haber puesto su salud en buenas manos y con la seguridad de que volverá en una siguiente ocasión.

En este sentido, el concepto de bienestar debe ser aplicado en todo el contexto de la Farmacia, puesto que la coherencia en la comunicación y actuación, es lo que consolidará la credibilidad de la botica. Hay dos áreas en las que este concepto destaca, por un lado las áreas que dependen íntegramente del equipo y por otro las que tienen una fuente externa apoyada por la Farmacia. En otras palabras:

  1. Superficie de ventas: para poder trasladar el concepto con efectividad al contexto físico, debemos asegurarnos de que la disposición del producto, la comunicación, los escaparates y las promociones son respaldadas por un buen consejo farmacéutico. En esta recomendación y preocupación por el estado de salud del paciente radica el interés por su bienestar, solamente conociendo y comunicándonos con el cliente seremos capaces de determinar cuáles son de verdad sus necesidades y los tratamientos más efectivos.
  2. Producto/Servicios: el producto y su calidad responder automáticamente a la necesidades de salud por parte del paciente, no obstante para dar el paso hacia el concepto de bienestar es necesario un trabajo por parte del farmacéutico quien debe asegurarse que el producto es novedoso y efectivo pero sobre todo debe conocerlo para ser capaz de responder las consultas que el cliente pueda realizarle.

Además, una forma en la que la Farmacia cumple con el propósito de bienestar, es ofreciendo algo más que solo productos, si a la dispensación de estos, añade una demostración, prueba e incluso servicio estará sumando a la experiencia del cliente y contribuyendo a su salud.

Es importante mencionar que la diferenciación y la especialización estarán respaldadas por un servicio de valor, es decir, aquellos que realmente están preparados y estudiados.  Las variables diferenciadoras entre un servicio común y uno de valor radican en: análisis de las necesidades del cliente, la inversión en herramientas para su desarrollo (espacio óptimo y equipo formado, la inversión de tiempo y la comunicación adecuada de los beneficios.

Que la Farmacia sea entendida como un centro de bienestar, es responsabilidad del equipo entero y un proceso que requiere de una construcción de marca, y aunque conseguir un posicionamiento sólido llevará tiempo, el retorno en beneficio será no solo a nivel económico, sino incluso, pensando en la idea de bienestar: en formar parte del cambio a favor de la salud de todas las personas.

Asegurémonos de que la Farmacia sigue marcándose objetivos que la conduzcan a obtener el merecido reconocimiento como centro de bienestar.

Luis de la Fuente

 

Acerca de Luis de la Fuente

Farmacéutico experto en Gestión y Marketing para Oficinas de Farmacia.
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